Buscar
  • Edgar Yitani

No en todos se puede confiar, y la intimidad de pareja, a nadie se debe contar.



“La paciencia y cuidado que se le brinda al árbol desde que es solo una rama,

nos dará con el tiempo, los frutos más suculentos y la sombra más acogedora”.

Edgar Yamil Yitani.


Del Libro: Vivir y ser mejor en familia.


En ocasiones los amigos nos dan la respuesta que nosotros mismos deseamos escuchar y no por ello será la más adecuada, ya que sienten que si lo hacen en forma contraria, podrían perder nuestra amistad. Entonces, seguramente, no son tan amigos como nosotros lo creíamos, aunque ellos piensen que así nos apoyan más.


Un verdadero amigo siempre te dirá la verdad; falta que tengamos el valor para entenderla y comprenderla.


Existe gente que durante su vida no ha aprendido a respetar y reconocer los valores de los demás, por consiguiente, estos son un grave enemigo para todos y de ellos nos debemos alejar.


La falta de valor para apoyar y auxiliar al ser querido, aún sabiendo que se puede perder una amistad, solo nos demuestra que este no es un buen individuo, que no es una persona confiable que merezca nuestra confianza y amistad.


La ética profesional es sumamente valiosa e importante, tanto como lo es la verdad entre los amigos; solo que muchos prefieren callar la verdad, que enfrentar a los amigos ante sus errores.


Estas personas no son dignas de contar con nuestra amistad, ya que cuidando de no perder nuestra cercanía, provocan o permiten nuestra autodestrucción.


Es muy importante reconocer a los verdaderos amigos pues, de no hacerlo, estaremos en riesgo de recurrir a las personas equivocadas que en lugar de ayudarnos en nuestra relación de noviazgo o matrimonio, lo que harán será darnos los peores consejos, haciendo ver a estos como justos y necesarios aunque en realidad sepan que con ello vamos directo al fracaso o al rompimiento con la pareja.


Y es que quizás muchos de esos consejos ni siquiera ellos mismos los ponen en práctica, quisieran, pero saben que sería desastroso para su matrimonio o relación. Los recomiendan porque no significa ningún riesgo para ellos.


Otros más dan pésimos consejos con aire de bondad, bajo el consuelo y el abrazo afectivo, esperando que nuestra relación se vaya a pique lo antes posible, ya que si ellos no son felices, no pueden permitir que otros lo sean, aunque su versión es exactamente la contraria. Es decir santos por fuera y demonios por dentro, con voz engañosa y mirada de compasión. ¡Cuidado! estas pueden ser las peores personas que podrían estar a nuestro alrededor.


Algunos lo que en verdad esperan es vernos fracasar, para así poder acercarse a nuestras parejas corrigiendo en su relación nuestros errores que bien conocen, es decir, están esperando una oportunidad con nuestra pareja (ya sea para ellos, para un familiar o mejor amigo). Así que no hay que confiar los detalles del corazón a cualquiera, porque seguramente saldremos perdiendo al ser defraudados.


Por esta razón suele pasar que nuestra pareja termina casándose con nuestro mejor amigo o amiga, a quien no le importará terminar con la amistad, al fin y al cabo a costa de ello, es que encontró la felicidad para el resto de su vida.


Como dice el refrán:

“De que lloren en mi casa a que lloren en la tuya, mejor que lloren en la tuya”.


Las personas que de todos se burlan, a quienes todos critican, ofenden y humillan, son las peores amistades y las menos recomendables para estar cerca de nuestras familias. Estas ni siquiera deben ser consideradas buenas amistades, por el contrario, solo son un peligro para cualquiera al no conocer el respeto hacia los demás, ni las consecuencias al traspasar los límites.


Por ello les diría que; “Si lo que vamos a decir de nuestro prójimo no es más bello y valioso que el silencio, mejor hablemos de otra cosa o dejemos correr al viento.”


Si lo único que podremos decir de una persona ausente son cosas malas, es mejor guardar silencio y hablar sobre otro tema. Así como se dice que los caballeros no tienen memoria sobre sus relaciones con las damas, de igual forma hombres y mujeres debemos de perder la memoria, cuando hablemos para recordar malos momentos, acciones y decisiones de otras personas.


No hay peor mal que el que uno mismo se hace, cuando buscamos dañar a nuestros semejantes. Al final nos dañamos a nosotros mismos.


Hacer y desear el mal nunca atraerá cosas buenas a nuestras vidas, por el contrario, solo lograremos confundirnos sobre cuál es nuestra realidad y lo que en verdad somos.


Lógicamente, este tipo de personas tampoco son recomendables para entablar una relación sana, sincera, de respeto y duradera.


Quien ofende y denigra a su pareja, así como a quienes lo rodean, es una persona no confiable y un potencial enemigo para cualquier familia con aspiraciones a la prosperidad interior de cada uno de sus integrantes; ya que lo que hoy hace a otros, mañana lo hará con nosotros, además de que siempre será un pésimo ejemplo y una mala influencia para la familia en general.


Como dice el refrán: “Quien con coyotes anda, a aullar aprende”.


A estas personas mantengámoslas alejadas de nuestro entorno, por el bien familiar. No importa que el camino sea complicado y difícil sin ellos, pero siempre sabremos que lo que con el sudor y el trabajo se siembra, por más entrega, cuidado y sufrimiento que nos demande, nos brindará los mejores frutos.


Por ello, si no se ama a la pareja, si no la queremos con defectos y virtudes, lo mejor es no seguir con la relación, puesto que, de hacerlo, solo estaremos perdiendo el tiempo, además de poner en riesgo la propia felicidad y futuro, pero sobre todo la de nuestros hijos.


Es importante aclarar nuestra mente, ya que muchas veces decimos que estamos enamorados, cuando la verdad es que solo estamos ilusionados, y como toda ilusión desaparece, en algún momento de nuestras vidas seguramente nos encontraremos con el tiempo y juventud perdidos.


Por ello les digo: “La paciencia y cuidado que se le brinda al árbol desde que es solo una rama, nos dará con el tiempo, los frutos más suculentos y la sombra más acogedora”. Pasa lo mismo con la familia.





Entradas Recientes

Ver todo

La mujer como centro esencial de la familia.

“La mujer debe de ser libre para ser todo lo que ella quiera y desea; en la forma y manera que así lo desea, siempre con fuerza y dignidad.” Por: Edgar Yamil Yitani La mujer mexicana, siempre y a trav

¿Qué Es Honestidad Política?

Por: Edgar Yamil Yitani. Todos sabemos que la honestidad es un valor moral fundamental, ya que mediante ello así se designa la cualidad de ser honesto; y para ello se hace referencia exacta a un conju