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  • Edgar Yitani

El Respeto debe de ser mutuo.

Actualizado: 13 feb 2021

El respeto es una regla sana, útil, transparente y beneficiosa para la comunidad; lo que nos obliga a respetar, sin permitir que se nos abuse o denigre.

Edgar Yamil Yitani.

Su significado es extenso, ya que implica una tolerancia a los demás y obliga a una actuación con dignidad, consideración, con humildad y sencillez; sin que se nos obligue a ser sumisos, dejados o a permitir que se nos abuse u ofenda.

El respeto es único, pero se puede brindar de distintas maneras, según varían las circunstancias, costumbres o cualidades de las personas, siempre y cuando ello no nos arrastre a la ofensa y al perjuicio.

El respeto se puede expresar de diferentes maneras y desde distintos ámbitos: porque en cada medio o ámbito se requiere actuar con respeto y así lo demanda la sociedad en el buen comportamiento ciudadano, como también en la práctica religiosa, en el desempeño y obediencia de las normas democráticas o en el comportamiento familiar, laboral o político.

Simplemente es una acción que lleva implícito un valor y también conlleva una cualidad positiva, que en esencia real, nace, se crea y brota de la acción de saber respetar; sencillamente se le puede considerar el equivalente a brindar una veneración, distinción, aprecio, afecto, que a su vez va en conjunto con un reconocimiento a su posición, labor, rango, o calidad moral y ética, lo que implica reconocimiento a una persona, animal o cosa. Desde que somos pequeños, se nos enseña y orienta sobre muchos valores, uno de ellos es el respeto por ser esta una de las premisas más importantes a lo largo del trato entre la humanidad al paso de los siglos.

Se nos enseña y exige que respetemos, para sí ganarnos el derecho a ser respetados, por ello es tan necesario el aprender a respetar, para así poder comprender a todos los demás, y con ello se nos enseña a valorar sus intereses y necesidades, en contraste con las nuestras, para que así actuemos correctamente en nuestra relación social al ser parte de una sociedad que con base en ese respeto, apoyo y unidad se fortalece.

El respeto como un valor moral importante e impostergable, debe de aprenderse y enseñarse bajo la conciencia de que es un acto mutuo entre los seres vivos, porque así es como se solidariza y fortalece la familia y de igualmente se le da fuerza a la sociedad en que vivimos. Es por ello por lo que tantos autores y escritores le dan distintos formatos y matices a su significado; aunque en todos ellos la conclusión viene siendo muy similar, por no decir la misma; la palabra proviene del latín “respectes”, la cual se traduce como: ‘atención’, ‘consideración’ y que originalmente significaba ‘el mirar de nuevo’, de allí que algo que merezca una segunda mirada sea algo digno de respeto.

Si algo es cierto y se aplica en la mayoría de las relaciones es el hecho que el respeto que brindamos es un margen obligado que deja ver que también deseamos respeto, y simplemente para ser respetado es muy necesario el saber o aprender a respetar, así como el también poder comprender a los demás, aprendiendo a valorar y a entender sus intereses y necesidades prioritarios, los cuales provienen muchas de las veces de sus grandes carencias o falta de preparación.

Primero el respeto debe de enseñarse con dedicación y así aprenderse y sobre todo entenderse, que no es lo mismo; son tres acciones diferentes pero muy esenciales. Si todos aprendemos a respetar, debemos de hacerlo con claridad, ya que a veces se confunden los intereses de unos con las ventajas de otros y entre ambos afectamos a todos.


Respetar no significa u obliga a estar de acuerdo en las ideas, conveniencias, anhelos y obligaciones con otra persona.

Nunca debemos dejar que nos manipulen o manejen, solo se trata de tener un buen comportamiento sin discriminar u ofender a esas personas que por su forma de educación, de conveniencia o de vida varían radicalmente en sus conceptos y por ello sus decisiones chocan con las de los demás y nosotros debemos de respetar esas decisiones siempre y cuando las mismas decisiones no nos causen ningún daño, ni afecten, denigren, humillen, obliguen, esclavicen u ofendan a otras personas.

Cuando pedimos respeto estamos también dando a entender que debemos todos, sin excepción y distingo de género, economía, raza o religión de respetar con tolerancia e integridad a quien no comparte nuestros similares gustos o intereses, o con aquellos que son diferentes y más aún con aquellos que pretenden o han decidido diferenciarse de los demás.


Las personas son un universo con una grande y en continua diversidad cambiante de ideas, gustos, opiniones, modos de vida y en sus maneras de ser; digamos que en la actualidad la humanidad, cuando busca un valor superior o por encima de los existentes, se topan con el respeto y es que tienen que ajustar sus conveniencias a la realidad y recordar que deben de desenvolverse en forma justa y en medio de una sana convivencia.

Para todos debe de ser una obligación en cada uno de nosotros el respetar verdaderamente a los demás seres humanos, sin engaños o apariencias; ya que solo así construiremos un mundo mucho más justo, en una verdadera convivencia natural, cordial y justa; donde el respeto entre todos nos lleve a crecer como una comunidad con valores, equidad, justicia y conceptos de superación constantes para nuestra vida.

El respeto a los símbolos patrios, a los padres, familia, a las instituciones, como el cuidado del medio ambiente, la honradez y el trabajo digno y justo, también son ejemplos de respeto como valor cívico; muchos consideran que son parte de los valores universales de la buena coexistencia junto con el amor, la obediencia y la compasión, que provocan la buena convivencia popular sin distingos.


Por ello entendamos que la riqueza de una sociedad está en la diversidad de su gente, aun con sus grandes diferencias de rasgos físicos, de género, o creencias, como humanos conscientes no debe de importarnos como lucen o cuáles son sus gustos o tradiciones, respetemos todo ello y así ellos también respetaran todo lo nuestro.

Porque no debemos de olvidar que el respeto es y está considerado como todo un valor moral.


Ya que los valores morales son principios que hemos creado como sociedad, basándonos en las tradiciones y costumbres con el simple fin de definir pautas correctas para un comportamiento general aceptable en la comunidad.

Cuando se pierde él respetó en la sociedad, se pierden de vista los valores de vida en comunidad, desaparecerán los valores que les damos a nuestras tradiciones, costumbres y reglas de vida; las costumbres desaparecerían, así como los reconocimientos y homenajes no tendrían cabida, no se valoraría el esfuerzo de otros por el bien de la comunidad y todo sería un desastre.


Simplemente estaríamos en un retroceso incontrolable y nuestra comunidad no tendría valores éticos o morales, retornaríamos al principio de gobernar por el más fuerte y ello haría injusta nuestra existencia.


Si por el contrario actuamos con respeto estaremos actuando con un mundo mucho más justo, unido, con los proyectos de cada uno de los que lo conforman y con un mas amable trato, con reglas justas y equitativas, que nos pongan a todos en igualdad de circunstancias.

El respeto para uno mismo se va creando con la educación y el entendimiento de su significado y se fortalece durante nuestra vida con la educación y los buenos modales, iniciemos cada día con amabilidad hacia nosotros, para que lo mismo atraigamos de los demás, pongamos el ejemplo de calidad y abundancia que deseamos y recibiremos mucho más de lo que esperamos, no sé cuando o a que hora, pero este será un anzuelo que como imán atraerá hacia a nosotros toda la fuerza de la amabilidad en las personas que nos rodean, ello nos brindara un auto respeto increíble y de esa misma manera lo sentirán proveniente de nosotros todos los demás.


Todo esto se logra aprendiendo a valorar y a escuchar a los demás y si actuamos amablemente, con gentileza, paciencia, dedicación, tolerancia y sensatez, las cosas seran mas fáciles y exitosas.


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